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SAN VICENTE DEL RASPEIG, ALICANTE, Spain
DIRECTOR DE PROYECTO, MARKETING Y COMERCIALIZACIÓN. La virtud está en el término medio (Aristóteles).

domingo, 26 de septiembre de 2010

PARAISOS CERCANOS

Seguro que a los que nos gusta viajar y disfrutar de nuevas ciudades, cultura y gastronomía, nos han dicho alguna vez o hemos dicho nosotros mismos eso de: "conocer lo que tienes cerca antes que el extranjero".
Aunque viajar a ciudades como Paris, Roma, Londres, Nueva York, etc., abre la mente y te llena de nuevas experiencias, conocer lugares cercanos es, a veces, tanto o más gratificante.
Eso mismo pudimos comprobar y saborear hace un par de semanas Sara y yo. Nos fuimos a pasar un fin de semana a Benialí, un pueblecito en Vall de Gallinera en el límite de las provincias de Alicante y Valencia, dónde pudimos desconectar del todo y disfrutar de la paz y naturaleza que te ofrecen esos pueblecitos sin monumentos espectaculares pero llenos de tranquilidad, hospitalidad y hasta historia.

En éste caso, Benialí es la capital de una zona de historia morisca. Empezando por Benirrama y acabando en Benissili podemos recorrer ocho pueblos tradicionales en una legua de distancia aproximadamente, con sus fuentes y lavadores y con algunos despoblados moriscos donde puedes retroceder seis siglos por un momento.

El encanto de su naturaleza lo conforman la Serra Foradà y sus campos de cerezos, que habrá que volver a visitar entre los meses de mayo y julio para ver su máximo esplendor. Además no muy lejos podemos visitar el Barranc de l'Infern y el Barranc de l'Encantà. Pasamos a ver el seguno a la vuelta y, aunque algo falto de agua, nos gustó bastante. Nos han recomendado el primero para la próxima por ser más agreste y salvaje.

Nos hospedamos en un hotel con mucho encanto, "El Capricho de la Portuguesa" con sólo siete habitaciones ofrece la intimidad y la relajación en su zona de agua con un estupendo spa de agua caliente, un antiguo pozo con agua fría para circuito termal y una camilla masaje que usamos más de una vez. Además la gastronomía de los alrededores es realmente gustosa y nos sorprendió especialmente el restaurante "Sabors" con un menú degustación exquisito y sorprendente.
En resumen un rincón para perderse, (no teníamos siquiera cobertura móvil con Vodafone), y que están tan cerca que uno no se imagina que pueda ser tan gratificante.

Os cuelgo algunas fotos para animaros a visitar la zona, si no la conocéis ya.