Acabo de encontrar un post de un blog que me ha parecido interesante.
Este artículo de Javi Yañez me parece una buena reflexión sobre el origen de nuestra crisis inmobiliaria y sus consecuencias.
La construcción no es más que el medio utilizado por el hombre para conseguir un fin, un hogar. Un hogar no es sólo una vivienda, es una serie de cobertura de sus necesidades, tanto en su entorno más próximo (edificio y/o urbanización), como en el entorno que comparte con sus conciudadanos, su barrio. La misma teoría es aplicable al espacio destinado a desarrollar una labor profesional ya sea industrial, edificio de oficinas etc. Necesitan de un edificio, dotaciones y demás.
Pero para poder finalizar todo eso, primero hay que diseñar el espacio de la ciudad en el que se va a ubicar y desarrollar. El urbanismo tiene ese cometido, pensar de una forma razonada cómo, cuándo y dónde hay que facilitar a sus ciudadanos el espacio que necesitan en todos los ámbitos.
Eso parece que se le olvidó a algunos hace mucho tiempo, o quizás nunca lo supieron. Alicante no es precisamente el caso más exagerado de despilfarro urbanístico pero, como casi todos los municipios españoles, se terminó contagiando de la mala praxis nacional en éste sentido.
El artículo de Javi Yañez en su espacio de la Locomotora en el Diario Información, me ha hecho al menos reflexionar sobre el problema con el que nos encontramos ahora después de planificar el territorio sin pensar en nuestras necesidades reales y anteponiendo el dinero. Espero que vosotros también reflexionéis y, como siempre, esperemos sirva para que en el futuro quién se encargue de gestionar una tarea con tanta responsabilidad piense en hacer bien su trabajo antes que en otras cosas.
